En España se producen más de 1.900 muertes al año por atragantamientos, lo que significa cinco al día. Más fallecimientos que en siniestros en carretera.

Hasta ahora dar palmadas en la espalda y realizar la maniobra de Heimlich eran prácticamente las únicas opciones para ayudar a quien se asfixia. Una solución que no vale para todos. “Si es una persona con gran envergadura, niño o embarazada es más complicado y puede tener efectos secundarios”, dicen los expertos.

Para evitar las altas tasas de mortalidad, varias entidades médicas y sociales han lanzado el Plan Nacional Anti atragantamientos. Quieren popularizar un aparato. Se llama ‘dechoker’.

Es fácil de usar y válido para cualquier persona. Su uso se ha extendido ya a residencias de ancianos, algunos centros escolares y empresas.

Si no quiere asfixiarse con alimentos los médicos aconsejan partir la comida en pequeños trozos y masticar bien antes de tragar.